Portada del cuento Cuando la Memoria Vuela

Al costado de la Carretera Austral, en el sector El Amarillo cerca de Chaitén, hay un avión que nunca más voló. Una familia lo hizo suyo. Y adentro de ese fuselaje, un niño creció, jugó e imaginó.

Este cuento está narrado en primera persona, pero no por el niño. Habla el avión. Un avión que fue guerra, fue refugio, fue casa y que aprendió que hay otras formas de mantenerse en vuelo.

“No fui una casa. Fui familia.
No fui un avión. Fui memoria con alas.”

Durante el Día de los Patrimonios 2026 compartimos gratuitamente una edición digital especial del cuento. Esa actividad ya terminó, pero abrió una nueva etapa: llevar esta memoria a la imprenta y continuar la investigación que dará vida al libro El Avión del Fin del Mundo.